Cuéntale señor de los sueños
lo mucho que la quiero;
que en sus pasos delicados
nubes son el suelo que ella pisa;
que los días me atormentan
y las horas se me tiñen ciegas.
Cuéntale señor de los sueños
que la quiero y que por nada la olvidaría;
que me paré en un alma impaciente
y que buscaba de mi poder escapar,
pero mas bien que de mi suerte
un día de mi lado decidió marchar.
Dile que luna de mis noches fue,
donde nunca antes estrellas pude ver;
que mostróse esplendorosa
con sus ojos y su bella tez.
mas susurróme tan dulces palabras
que sólo el corazón las llegó a entender.
Cuéntale señor de los sueños
que jamás daño le pretendí hacer,
que la vida es una obra
dónde yo jamás tuve un papel;
y que sin poder evitarlo
el tiempo siempre se suele desvanecer.
Cuéntale señor de los sueños
que la añoré cuando sin ella me desperté;
dile a esa bella mujer;
que de lejos alguien la quiere,
y que aunque nunca sepa donde esté,
fue lo más hermoso que jamás llegué a conocer. |