Un verdadero creador cuando está inmiscuido en su propia obra no se da cuenta de la magnificencia o deleznabilidad de la misma hasta que ésta está en boca de todos. Probablemente un autor debería basar el éxito de su carrera en esas personas en las que ha influido, a las que ha hecho soñar, pensar, evadirse, disfrutar... J. M. Barrie descubrió con su Peter Pan que lo importante no era contar una historia, sino hacérsela sentir al público... y Marc Forster va camino de ello.
?Descubriendo Nunca Jamás? en este sentido puede considerarse la primera película del director, ya que no simplemente narra, sino que deja que el patio de butacas lleve el total peso del filme, ya que sin entrar en el tema, dudo que se pudiera considerar esta joyita como tal. Emociona y hace sufrir, como los grandes de este arte, creando un mini universo, identificable y ajeno eso sí, pero igualmente propio y desconocido para tantos. Crea en la gran pantalla una magia, cuyo precedente más cercano es la gigante ?Big fish?, de Tim Burton.
Excepcionalmente narrada, con un increíble sentido del ritmo a pesar de no ser una película que requiera que sea muy marcado, Forster nos trae un cuento real que dio lugar a uno imaginario. Una oda a la necesidad de evasión de la realidad, aunque sea a base de pensamientos ficticios que nos traigan sensaciones verídicas. Y este mundillo no podría recrearse sin un magnifico cast como el que esta producción presenta (Winslet crece filme a filme, y en vuestras apuestas me preguntaría cuantos años tardara Depp en obtener un Oscar) y una ambientación tan fidedigna como bien llevada.
Una película para soñar, para entrar en el cine y creerse que todo podría ser como deseamos sólo si así lo queremos, y una joyita para lo amantes del cine sin pretensiones pero con calidad. De vez en cuando es de agradecer que nos hagan pensar que las cosas pueden ser como queremos... todos deberíamos ser niños unas cuantas veces al día.