El veterano Mike Nichols ha sido un de los padres de erotismo medianamente incorrecto en la gran pantalla. Toda una generación ha crecido viendo como Dustin Hoffman era seducido en ?El graduado?, sin ir más lejos. Pues bien, más mayor aunque no más viejo, el siempre de moda realizador americano ha vuelto para contarnos una historia cuyo hilo conductor es, como no, el sexo y el amor (de forma diferenciada o no).
?Closer? se centra en cuatro personajes y por lo tanto dos parejas, disfuncionalmente unidas aunque terriblemente asediadas por los miedos, inseguridades o tentaciones provocadas por el exterior. Es un fascinante viaje al interior de la vida privada de la personas, cuando esta intimidad pasa a ser el arma arrojadiza que más daño puede hacer. Cuando se llega a conocer tanto a una persona que sólo con ese conocimiento podrías tocar los botones necesarios para que pase lo que tu desees, una ampliación de ti mismo, pero necesariamente diferenciada y no siempre dispuesta a ser manejada.
Nichols crea a partir de unos diálogos dignos del mejor dramaturgo (no obstante esta basada en una obra de teatro), tan mordaces e irónicos como acertados y sangrantes, una precisa sátira realista sobre la pareja, la dependencia y el sexo. Un relato sobre infidelidades y deseos, que basa en su interpretación (increíble sobre todo el trabajo de Clive Owen, digno de premios y menciones) casi toda su fuerza, dotándose a si misma de una sinceridad incontestable. Como nota negativa, cabe destacar su mal tratamiento del tempo narrativo, el cual no ha sido tomado en cuenta de ninguna manera, como se demuestra durante el metraje.
Una película sincera, que hará las delicias de los amantes de la psique humana en lo que a relaciones se refiere. Un tratado de humanidad en sus peores y mejores sentidos. Y ante todo, un filme de los que merece la pena ver.